YubNub y 11870.com

Ayer redescubrí YubNub y me rendí a su elegancia y simplicidad. Trata de llevar la potencia de la línea de comandos a un navegador. Es uno de esos proyectos que te hace preguntarte cómo no se le había ocurrido antes a nadie, o mejor dicho, cómo no se te había ocurrido a tí mismo.

Digo redescubrí porque hacía meses que había oído de él, pero hasta ayer no le presté atención. Soy una víctima de la sobreinformación, entre la avalancha de artículos y posts que leer es fácil que se me escapen muchos que merezcan la pena.

Si puedes hacer algo de una forma más eficiente o inteligente, hazlo, y eso ocurre con YubNub: haces lo mismo de antes, pero mejor. Por ejemplo ahora puedo abrir una nueva pestaña y hacer una búsqueda en amazon sin necesidad de coger el ratón, en firefox: CTRL+T (nueva pestaña) -> CTRL+K (foco a la caja de búsqueda) -> am confederacy of dunces -> ENTER. Sin comentarios. Existen literalmente miles de comandos, g busca en google, y en yahoo, rae busca en la ídem… habrá que descubrirlos poco a poco.

Otra virtud del proyecto es que permite a cualquiera crear sus propios comandos de forma tremendamente sencilla. No podía dejar escapar la ocasión de trastear un rato y he creado un comando para hacer búsquedas en 11870.com. El comando es ees, y al primero que me deje un comentario explicando porqué he escogido esas tres letras, le hago llegar un estupendo regalo sorpresa.

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marcial-piticli, el conejo nonato

La semana pasada compré un nabaztag. El bueno del conejo debía ser un apoyo al equipo de desarrollo para comunicar builds rotos, tests fallados o despliegues. Una forma tan estupenda como cualquier otra para frikear un poco con mis compas. Los compañeros decidieron/decidimos bautizar a la criatura como piticli, o marcial. Nombres con un claro punto friki (bien) pero poco originales (mal).

Lo compré en la FNAC, me dijeron que era el último que tenían, y yo pensé que debía considerarme afortunado. Pero era al revés, el bueno del conejo estaba machacado y por supuesto no funcionaba. Supongo que era el que tenían de exposición y los golfetes de la FNAC me lo habían tratado de colar al mismo precio que uno nuevo de trinca. De hecho, una vez estaba el animalico bautizado me daba pena devolverlo, y pese a lo currado que estaba, si hubiera funcionado me lo habría quedado. No funcionaba y lo devolví, pero no me debían haber vendido semejante truño.

Hoy se celebran las elecciones generales en España. No se me ocurre nada mejor sobre lo que escribir que sobre el conejo marcial y mis problemas con los comerciantes.